JUNTOS
HACIA LA INCLUSIÓN

Volviendo a Casa trabaja para la inclusión de personas en situación de vulnerabilidad —presos, egresados de cárceles y en situación de calle— creando instancias de transformación personal apoyadas en el poder de la palabra y la escucha en comunidad. 

Volviendo a Casa promueve la responsabilidad y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás como pilares para avanzar hacia una sociedad de iguales, sin violencia ni marginación.

HACIA UNA SOCIEDAD SIN VIOLENCIA NI MARGINACIÓN

Los sectores más vulnerables de la sociedad son condenados a la marginación y el estancamiento.

En Buenos Aires, muchas personas que han pasado por situaciones de cárcel o calle (por causas propias o ajenas, como problemas económicos, violencia doméstica, falta de cultura del trabajo, elecciones desacertadas y adicciones, entre otras) se enfrentan a la discriminación y la falta de oportunidades para reinsertarse, lo que fomenta el abandono de sí mismos.

En Volviendo a Casa sembramos hace 22 años semillas de cambio en cada individuo en relación con sí mismo, su salud, su familia y la sociedad, convencidos de que de esta manera las personas se transforman y la sociedad crece en armonía y seguridad.

Sumate a la comunidad

Suscribite y recibí información sobre nuestras actividades y sobre las formas de apoyar nuestra causa.

* requerido

Doná

HISTORIAS DE TRANSFORMACIÓN

  • PEDRO

    "El grupo me ha cambiado montón. Hace cuatro años atrás yo era totalmente diferente, yo venía del penal y bueno, venía re bajoneado y no tenía un lugar adonde ir. Vine acá y me ayudó un montón. Ahora estoy estudiando, escribiendo, muchas cosas que aprendí de acá".

  • JORGE Y EDUARDO

    "Vemos la vida de otra manera. Controlamos la angustia y la ansiedad, y la calidad de las relaciones humanas con el otro mejora mucho. Se trata de aprender a controlar y vencer todos los obstáculos que en la vida destruyen la posibilidad del desarrollo personal. Y lo que se logra generar es esperanza: la esperanza que va a permitir que logremos realmente concretar los sueñoos de nuestras vidas".

  • JORGE

    “Vine un sábado, con la excusa de un viático y un desayuno. Alguien hizo sonar un cuenco, y a través del tiempo ese ruido que al principio me hizo dudar se fue convirtiendo en la melodía con la que volví a vivir. Esta fundación podría llamarse Volviendo a la Vida, porque eso es lo que hicieron en mi persona. Venir, ahora, es un hábito, y si no vengo, me falta algo, aunque solo venga a escuchar. Porque hace bien ver a compañeros que han mejorado, que demuestran con el ejemplo que se puede”.

  • VÍCTOR

    "Cuando uno toca fondo, comienza a buscar diferentes formas de salir, o de volver a ser aquel que un día fue. Un poco sin querer y otro poco queriendo fui cayendo al pozo. Trataba de salir pero caía y así se me fueron muchos años de mi vida, años de calle pura, addiciones, rehabilitaciones, penales, hospitales. Lo que siempre estaba en mí era no abandonarme del todo. En 2011, al salir del penal de Devoto, me acerqué a la Fundación. Hoy me siento muy feliz de formar parte de esta gran familia que me ha servido para pensar y darme cuenta de que poco a poco estoy 'volviendo a casa'.”

  • CRISTIAN

    Cristian vivió casi toda su vida en paradores. Sus problemas con el alcohol se remontan a las mamaderas con alcohol que le daban cuando era bebé. Cristian se acercó a la Fundación en 2008 y hoy, fuertemente integrado al Programa Caminante, logró salir de la calle: alquila junto a Eduardo una pieza de hotel y logra seguir adelante con trabajos informales. El grupo es un gran apoyo para cuidar de su salud.

    "Gracias a ustedes, mis hermanos saben que todavía estoy vivo. Las personas de la fundación son los mosqueteros que orientan la vida de este terco muchacho.”

  • EDUARDO

    “Los homeless –y los ex-presos, y tantos otros– somos iguales a todas las demás personas. No somos marginales, somos expedicionarios forzosos a una vida sin inclusión social, perdidos en la terrorífica selva urbana. Pero también somos personas que desarrollamos dos habilidades: la capacidad de supervivencia y la resiliencia. Y para nosotros, Volviendo a Casa es la energía espiritual que alimenta esas dos grandes virtudes, es la bengala del rescate que ilumina de esperanza el largo camino hacia la vida en inclusión”.

  • JUAN

    "Volviendo a Casa me dio el valor de quererme a mí mismo, de conocerme y valorarme mucho más. Y hoy estoy saliendo adelante en muchos objetivos de mi vida. En el grupo aportamos trozos de nuestras experiencias, buenas y malas. Cada uno tiene un valor y un camino distinto, yo aporto mi experiencia, mi dolor, mis alegrías y mis logros. Cada uno toma un poquito de cada uno y entre todos vamos encontrando un camino, un sentido a la vida”

  • EMILIO

    "Yo me replanteo y reflexiono desde que salgo de acá los sábados y todos los días, sobre las charlas que tenemos ahí. Y mucho lo aplico. Hábitos que tenía anclados, cuestiones que puedo modificar. Es aplicable a diario en mi vida. Tengo hijos y me sirve también para transmitirles a ellos lo que ahora de grande aprendo".

  • CARLOS

    "Me acepté a mí mismo. Reconcí que no estaba bien, que no podía recuperar el pasado, y que tenía que reconocerme así como estaba. Pensar más tranquilo, estar más tranquilo, estar más tranquilo, que es la mayor oportunidad que tuve hasta ahora para poder de a poquito recuperarme hasta donde llegue. Y pensar en mi futuro, que en mi pasado que perdí”

  • EDGARDO

    "Cada reunión me sirve para llevarme algo, para reflexionar. La contención que nos dan es fundamental y me sirve para trabajar en la semana. Trabajo mucho en el día a día, en el solo por hoy, y trato de que ese día a día sea lo mejor posible, pensando en mí, en qué estoy haciendo, cómo estoy llevando mi vida. Esto me está haciendo sentir muy bien, y me reconforta cuando un compañero me dice 'me gustó mucho eso que dijiste, me sirvió'".

  • PABLO

    "”

  • TERESITA

    "”

  • FRANCISCO

    "”

choriceada-evento
LaNacion-Foto-03

20 años

Desde 1996 sembramos semillas de cambio. Mirá el video de nuestro segundo aniversario.

NUESTROS PROGRAMAS

Programa Caminante

Grupos de desarrollo personal para personas con alta vulnerabilidad social: egresados de cárceles, en situación de calle u otros contextos de riesgo.

Niños

Acompañamiento y apoyo integral para niños que nacieron en contextos de encierro y que, egresados al llegar al límite de edad (4 años), se encuentran al cuidado de familares o personas autorizadas por juzgados y defensorías de niños.

Hogares y paradores

Educación no formal, atención psicológica y desarrollo espiritual para familias y personas en contextos de vulnerabilidad, alojadas en dependencias del GCABA.

Penales

Espacios de desarrollo espiritual y contención psicológica con adultos varones y mujeres,
y con madres alojadas con sus niños, en contextos de encierro.

ÁREAS DE TRABAJO

Situación de calle

Asistencia a personas en situación de calle
o en situación habitacional precaria. Mediación para el acceso a beneficios y al descubrimiento de la dignidad.

Salud

Educación en higiene personal e incorporación de hábitos sanos. Fomento a y acompañamiento del tratamiento de adicciones y otras patologías. Promoción de la responsabilidad sobre la propia salud física y psíquica.

Inserción laboral

Impulso a la capacitación, desarrollo de la confianza y orientación para el acceso al mercado laboral.

Cárceles

Toma de conciencia de las faltas cometidas y sus efectos en los responsables, sus familias y las víctimas. Generación de confianza en las fortalezas y en las razones para el cambio. Facilitación de la revinculación familiar y social. Combate a la reincidencia delictiva. Concientización sobre derechos y deberes ciudadanos.

Desarrollo personal y espiritualidad

Reflexión y trabajo sobre las fortalezas y limitaciones propias, a partir de la palabra y la escucha. Fortalecimiento de valores humanos como pilar para la edificación de la vida, la confianza y la esperanza. Desarrollo espiritual como núcleo de una vida responsable y digna.

Capacitación

Con la experiencia de incorporar la meditación como herramienta de intervención en contextos complejos, ofrecemos talleres de respiración, visualización y terapia del sonido enfocados en desarrollar grupos con creatividad, empatía y claridad mental, reduciendo el estrés. Las ganancias se destinan íntegramente al resto de los programas de la Fundación.

“Los homeless –y los ex-presos, y tantos otros– somos iguales a todas las demás personas. No somos marginales, somos expedicionarios forzosos a una vida sin inclusión social, perdidos en la terrorífica selva urbana. Pero también somos personas que desarrollamos dos habilidades: la capacidad de supervivencia y la resiliencia. Y para nosotros, Volviendo a Casa es la energía espiritual que alimenta esas dos grandes virtudes, es la bengala del rescate que ilumina de esperanza el largo camino hacia la vida en inclusión”.
– Eduardo

Deslizar arriba